La chiquilla de cristal
sólo contaba
con una salida,
pero era demasiado
cara para ella.
La pluma,
dulce pluma,
tibia savia,
frágil
chiquilla
de cristal,
que sólo soñaba
con
finos y
precisos
cortes
de diamantes draconianos
- dragones
con dientes
diamantinos -.
Sólo soñaba
con fragmentarse
en un hermoso
y cálido
charquito de color rubí.
Sólo eso,
ella,
la transparente,
vestida de rojo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario